
Los mejores consejos.
1.Si tienes animales en casa, asegura su higiene y sus vacunas.
Procura que estos no se acerquen demasiado al bebé
para evitar - en lo posible - "lametones" de los
perros, algún arañazo de los gatos, etc...
2. El llanto es el medio más
poderoso de expresión de tu hijo. Gracias al llanto
logra establecer con su madre una comunicación, tu
reconocerás desde el principio el llanto de tu hijo.
Durante los primeros meses puede que llore dos o tres horas
diarias, después menos. Si no llora es porque está
a gusto, todo marcha bien.
Normalmente saele llorar aproximadamente 15 minutos antes
de la toma para decirte que tiene hambre, otros motivos de
llanto son: soledad, ruidos, si les molesta la tripa por acumulación
de gases, suele además encoger las piernas sobre el
abdomen.
3.
Debes tener mucha paciencia y atención con tu hio,
ya que éste evoluciona, cambia y tiene necesidades
muy variadas.
4.
No dejes la cabeza de tu hijo nunca sin apoyo al llevarlo
en brazos. Descansa su cuerpo sobre el hueco que le ofrece
tus brazos de manera que la cabeza se apoye sobre uno de los
antebrazos, el culito y la espalba en el otro. También
puedes llevarlo apoyado contra tu pecho, la cabeza queda sobre
tu hombro con una mano sujetas la cabeza y hombros y con la
otra harás lo mismo con el culito.
5. Debes bañar a tu hIjo
todos los días, el baño relaja, es mejor bañarlo
por la tarde para que le resulte más fácil conciliar
el sueño, a ser posible siempre a la misma hora. Aconsejamos
una hora en que el padre también este en casa, será
un momento agradable para los tres.
Verifica la temperatura del agua, empieza con el lavado de
la cabeza. Sujeta a tu hijo boca arriba, con la nuca y la
espalba apoyados sobre tu antebrazo y el cuerpo fuera. Utiliza
la esponja, deja correr el agua sobre su cabello. Procura
que no le entre agua en los ojos. Frótale con suavidad.
A continuación sumerge el cuerpo de tu hijo, sin dejar
de sujetarlo por debajo de los hombros y a la altura del culito.
Lávale con suavidad sin jabón durante las primeras
semanas. Un poco de aceite para bebés te apudará
a limpiar la zona de los pliegues. Por último arroparás
a tu hijo con una toalla. Para aplicarle la crema o aceite,
echaremos un poco en nuestra mano y untaremos el cuerpo insistiendo
en los pliegues.
6. Debes realizar una serie de
cuidados cotidianos que son:
- Para limpiar la parte externa de la nariz, no utilices bastoncillos.
- Limpia los ojos con gasas húmedas desde el ángulo
interno hacia la parte externa, con una gasa para cada ojo.
- Limpia el pabellón de la oreja, sin emplear bolitas
de algodón ni bastoncillos.
- Para terminar le limpiarás los plIegues de los muslos
y el culito, (si es niña con movimientos desde los
genitales hacia el ano y si es varón, limitate a limpiar
la zona del prepucio).
7. Cuida el ombligo, el cordón umbilical tarda
una semana en caerse. Para favorecer la cicatrización
hay que evitar que se humedezca, protegerlo con gasas estériles
que se renovará cada vez que se moje. Cuando dicho
cordón se desprende, queda una pequeña herida,
que puede sangrar un poco. No te alarmes, porque es normal.
8. Debes cuidar el cabello, usa
sólo un champú para niños, que no afecte
a los ojos. Si le lavas todos los dias y haces uso de un cepillo
suave de cerda, evitarás que se forme la costra láctea.
Si ya la tiene, aplica un poco de aceite para bebés
y déjalo toda la noche. A la mañana siguiente
un cuidadoso lavado de cabeza la hará desaparecer.
9. El culito de tu bebé
debe mantenerse seco y limpio durante todo el tiempo. La humedad,
el incremento del pH y la acción irritante de la orina
y las enzimas fecales provocan unas incómodas rojeces
en la zona cubierta por los pañales que se conocen
como la dermatitis. Para prevenirla, hay que prestar mucha
atención en dos aspectos:
a) el tipo de pañal:
Al estar en contacto permanente con el bebé, debes
asegurarte que ofrezca las máximas garantías
en absorción, sequedad y protección de la piel.
Y no sólo en el momento del cambio, sino durante todo
el tiempo que lo lleva puesto.
b) los métodos de limpieza:
En cada cambio de pañal, es necesario prestar atención
en los restos de suciedad que quedan sobre su piel. Limpiar
sólo con agua y esponja no es suficiente, por lo que
es recomendable utilizar un tipo de toallita impregnada de
una loción protectora.
Si después de seguir estos pasos detectas el menor
síntoma anormal, procura consultar al pediatra. De
esta manera, te aseguras por completo que su delicada piel
se mantenga sana y suave.
10. Es aconsejable dar el pecho
a tu hijo alimentándole con leche materna. La Lactancia
materna produce efectos beneficiosos en el desarrollo tanto
físico como mental de tu hijo.
Sabemos que el bebé para crecer fisicamente, necesita
alimentarse de manera adecuada, pero también necesita
el contacto físico con un cuerpo cálido, el
de su madre.
Tu hijo sabe autorregularse. Por ello puede comer cuando quiera,
es aconsejable que mame de 10 a 15 minutos de cada pecho,
y que la lactancia se mantenga de 4 a 9 meses.
El bebé debe abarcar toda la areola con la boca, no
solo el pezon.
Para dar el pecho, conviene que la madre se encuentre cómoda
y relajada en un lagar tranquIlo. Madre e hIjo necesitan intimidad.
Si tu hijo tarda en mamar, o se duerme, la habitación
estará iluminada, si es nervioso requerirá un
ambiente en penumbras.
11. Cuando no sea posible la lactancia
materna, el pediatra te recomendará la leche que necesita
tu bebé y en que cantidad.
Las tetinas ideales son las que se parecen por su forma y
consistencia al pezón materno, es importante que tenga
un orificio adecuado.
Para preparar el biberón tienes que lavarte las manos.
El biberón se prepara con aqua mineral o agua hervida
10 minutos. Llena el biberón con el agua y deja que
se enfríe para agregar entonces la leche en polvo.
A cada 30 cc de aqua le corresponde un cacito de leche (sin
presionar), elimina lo que sobra pasando un cuchillo sobre
la superficie. Enrosca la tetina y sacude el biberón
para que la leche se mezcle. Si preparas varios biberones
guárdalos en la nevera. Cuando hayas templado un biberón
empléalo, si tu hijo no consume todo, tira el resto.
La esterilización en frio del biberón se realiza
por medio de una solución química especial,
se vende en farmacias y se agrega al agua. El agua debe renovarse
cada 24 horas y requiere una hora y media de esterilización.
Es preciso evitar la mezcla de biberones esterilizados con
los usados para impedir la contaminación.
12. No debes sacar de paseo a
tu hijo durante el primer mes. Si el tiempo lo permite puedes
sacarlo durante el segundo. El aire puro y fresco y las variaciones
de la temperatura, si no son demasiado bruscas, contribuirán
a que su organismo se tonifique y se vuelva más resistente
a las infecciones.
En caso de niebla, atmósfera muy contaminada o días
de viento, evita salir de paseo con el bebé. La lluvia
no constituye un obstáculo.
Si tu hijo está enfermo o febril puedes llevarlo al
médico o al hospital sin ningún problema, pero
no lo saques de paseo.
13. Tu hijo dormirá durante
las primeras semanas entre 14 y 20 horas diarias, haciéndolo
normalmente entre toma y toma. Comenzará con una fase
de sueño ligero, por eso se despierta con mucha facilidad,
tardando unos veinte minutos en pasar a la fase profunda.
Antes de acostarle asegúrate de que está limpio
y bien alimentado. Durante la noche, si se despierta intenta
calmarlo sin cogerlo en brazos.
La postura más aconsejable para que duerma tu hijo
es de lado.
14. Al nacer, la piel de tu hijo
es especialmente delicada. Tienes que procurar vestirle con
ropa de algodón o batista para evitar cualquier repuesta
alérgica. También es conveniente que la laves
con un jabón neutro y la planches antes de que la estrene.
Elige prendas de cuello y mangas anchas, camisetas largas
que tapen la barriguita y faldones que faciliten el acceso
al pañal. Cuando esté más acostumbrado
a llevar ropa, podrás vestirle con más coqueteria.
De momento lo que prima es la comodidad.
Elimina de su vestuario las lanas de angora, podría
inhalar los pelos de la lana suelta, los lazos y los cierres
con imperdibles.
15. Debes realizar la primera
visita al pediatra airededor de los 10 días del nacimiento.
Durante el primer mes semanalmente, se le controlará
la ganancia de peso y su desarrollo; en el segundo mes se
hacen controles quincenales; en tercer mes mensuales y a partir
del año cada seis meses.
16. La habitación de tu
hijo debe tener un ambiente alegre y adecuado, mantén
la temperatura unos 20 grados, procura que sea luminosa y
que tenga pocos ruidos. A partir del cuarto mes sería
aconsejable que tuviese su habitación propia.