
Información para la madre
La posición correcta del niño es con la boca abierta antes de agarrar pezón y areola mamarios, cuerpo pegado al cuerpo materno y boca y mandíbula pegada al pecho, de modo que, el niño, no tenga que girar la cabeza que debe descansar en la curva del brazo de la madre, cuyo antebrazo debe sostener la espalda. Quedando la mano libre para sostener las nalgas. La madre emplea su otra mano para ofrecer el pecho. La forma clásica de asir la mama en forma de tijera, permitiendo del pezón y areola, al mismo tiempo que hace dejar libre la nariz del niño, para que éste respire adecuadamente.La madre puede adoptar la postura de sentada o tumbada con posiciones cómodas. Esto evitará dolores posturales maternos. La introducción en la boca de la mayor parte de la areola momaria evita la masticación directa del pezón y la producción de grietas.
En cada toma hay que darle al niño ambos pechos, siendo necesario que vacie completamente un pecho antes de ofrecerle el segundo para que obtenga así la leche del final de la mamada que tiene mayor contenido en grasa, que es lo que en realidad hace que el niño crezca y engorde. No debe ponerse tiempo limitado de las tomas, hay que dejar que el bebé succione hasta que suelte el pezón y si tarda mucho se debe meter el dedo meñique presionado el urante este tiempo biberones que en ocasiones provoca un abandono precoz de la lactancia. paladar. Esto evita que se dañe el pezón. No es necesario lavar el pecho antes ni después de cada mamada. No se debe usar jabón sobre los pezones, los reseca.
En cuanto a la succión nocturna ayuda a mantener elevada la producción de la leche. Es aconsejable no encender la luz, tampoco es necesario cambiarles el pañal en la toma nocturna para que el niño vaya diferenciando el día de la noche y se vayan distanciando las tomas de noche.
En circunstancias normales el recién nacido no necesita ni agua, ni otros alimentos que no sea la leche materna, durante los primeros dias hasta que se inicie completamente la lactancia. No se deben dar chupetes o tetinas a los niños hasta que la lactancia esté bien instaurada. En cuanto al número de tomas al día conviene no utilizar pautas rígidas de alimentación. Las pautas rígidas inhiben las interacciones naturales madre-hijo, interfieren los cicios naturales del hambre y producen ansiedad en la madre. Durante los primeros meses de vida los lactantes pueden experimentar diversos episodios de aumento de apetito (crisis transitoria de la lactancia) Estos pueden repetirse dos o tres veces durante la lactancia. Es conveniente poner al lactante al pecho muy a menudo, para que así aumente la producción de leche, y no ofrecer durante este tiempo biberones que en ocasiones provoca un abandono precoz de la lactancia.